Adaptaciones

Cómo lograr cambios

El foco para la mejora del cuerpo no debería estar en el entrenamiento que se realiza ni en los beneficios de una cierta técnica o metodología; debería estar siempre en lograr adaptaciones positivas para el organismo con el menor desgaste asociado. Y cabe recordar que las adaptaciones dependen de la capacidad de la persona (desde aspectos genéticos o palancas óseas hasta el estado de funcionalidad neuromuscular), el tipo y nivel de estímulo que recibe nuestro sistema y el descanso para la recuperación y el desarrollo de los cambios adaptativos.

Cambios y mejoras

Las adaptaciones al medio

El ser humano es un animal altamente adaptable al medio que le rodea, teniendo en cuenta que desde que somos lo que somos, nuestro cerebro tiene tres premisas que rigen sus decisiones:

  • Ahorro de energía, puesto que durante casi toda su existencia se ha visto envuelto en un ambiente caracterizado por una escasez de alimento (hoy en día esto sigue presente en gran parte del planeta).
  • Garantizar un flujo de energía constante las 24 horas del día a nuestro cerebro de gran tamaño y gran consumo energético.
  • Acumular la energía sobrante. El organismo ha desarrollado técnicas para la acumulación de la energía sobrante de las ingestas para poder disponer de ella en momentos de escasez de alimento (aunque para muchas personas del mundo occidental moderno les parezca que la grasa es su enemiga, gracias a ella hemos llegado a nuestros días).

Por lo tanto, las mejoras que observamos y sentimos en nuestro cuerpo no dejan de ser adaptaciones al medio que nos rodea, concretamente a la exigencia o no de fuerzas que recibimos. Es decir, un ambiente que nos exija estar fuertes y sanos nos llevará por ese camino; mientras que, si tenemos una vida acomodada en el plano físico, nuestro organismo bajará sus facultades y la calidad de composición corporal por el hecho de que puede “permitirse” ese lujo. Porque, no nos engañemos, estar físicamente en unas correctas condiciones supone un gran gasto energético; principalmente en la adaptación y mantenimiento de la masa muscular.

El papel del gimnasio

La exigencia artificial que necesitamos

En este segundo punto, entra de forma inequívoca el papel del gimnasio como centro del trabajo de fuerza artificial para lograr que el sistema neuromotor esté en las mejores prestaciones posibles y, con él (principalmente por los cambios presentes en el tejido muscular esquelético) las mejoras que se extrapolan en el resto del organismo, gracias a las miokinas. O al menos así debería ser, ya que en la realidad los centros deportivos no suelen realizar ejercicio como el estímulo idóneo para la mejora del cuerpo, suelen focalizarse en aspectos lúdicos o en metodologías de trabajo altamente aleatorias, tanto en fuerzas como en estímulo recibido por los tejidos.

En myofisix creemos que dando el servicio que mejor se adapta al proceso adaptativo del cuerpo humano estamos llevando a cabo una importante labor social, extrapolable a todo el mundo y que se puede iniciar a cualquier edad ya bajo cualquier circunstancia.

De forma resumida y sencilla, para que el cuerpo mejore se deben llevar a cabo adaptaciones ante algún agente externo (en este caso fuerzas) que hace que tales cambios sean interpretados por nuestro sistema como imprescindibles para su subsistencia. Ello implica un nivel de intensidad alto, suficiente pero no excesivo, una respuesta no compensatoria y un periodo de recuperación suficiente para que se desarrollen las adaptaciones, pero no excesivo para que estas no se “pierdan” por falta de sentido.

No es un estímulo fácil el desarrollar, pero es la esencia de myofisix.

Adaptaciones

Entender cómo y por qué se producen

Las adaptaciones se producen tras un estímulo de tales características que no solo resulte un reto para el organismo, si no que consiga hacer un “clic homeostático” o el dar a entender al cerebro que “debe cambiar algo para poder hacer frente de forma efectiva a una necesidad de generación de fuerza que actualmente es incapaz de realizar o le resulta costoso”.

De forma resumida y sencilla, para que el cuerpo mejore se deben llevar a cabo adaptaciones ante algún agente externo (en este caso fuerzas) que hace que tales cambios sean interpretados por nuestro sistema como imprescindibles para su subsistencia. Ello implica un nivel de intensidad alto, suficiente pero no excesivo, una respuesta no compensatoria y un periodo de recuperación suficiente para que se desarrollen las adaptaciones, pero no excesivo para que estas no se “pierdan” por falta de sentido.

SERVICIO

myofisix

Ven y siente la diferencia

Soluciones individualizadas basándonos en la seguridad, la eficiencia y la potenciación de la función muscular que nos facilita el uso del entrenamiento de fatiga en alta intensidad controlada, la activación muscular, la fisioterapia y la osteopatía.